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“¿Puedo ir a verte mañana?”, “Se cayó de la cama, ¿qué hago?”, “¿Sigue con el ibuprofeno si ya le bajó la fiebre?” Son solo algunos ejemplos de los mensajes de WhatsApps que le llegan a un pediatra por día. Muchas veces sin mayor identificación que un sobrenombre y una foto diminuta, a cualquier hora y nunca remunerados aunque su respuesta demanda una intervención profesional. Gastón Valverde, un pediatra familiarizado con la problemática, desarrolló una aplicación para mejorar la relación médico-paciente de modo digital.

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